Arte contemporáneo

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©María Emilia Parola

Arte contemporáneo

Estoy en el balcón
sobre el pozo de aire del edificio
fumando.
Tres pisos abajo, en el patio blanco
el histérico y caro perrito de mi vecina
comienza a ladrar nuevamente
lo va a hacer durante toda la noche
como todas las noches.

Le dejo caer el lavarropas con excelente puntería.
Un poema cruel / un estallido de color.


Así de seco soplaba el viento en la playa hoy:

me crucé con un rostro que me dijo:
me casé con un tipo que olía a auto nuevo,
me brindó una infelicidad incompleta
una casa en la playa y dos hijos preciosos.

Así de seco soplaba el viento en la playa hoy.


Aguada I

Quién baja a comprar una petaca de whisky barato en este barrio, a las 5 de la
mañana y vuelve sin incidentes?
Alguien que pastorea a sus lobos para que destrocen lo propio, no lo ajeno.


Aguada II

Ventana dice: mosca aplastada. Cables bajan de pisos altos.
Ventana dice: sirenas, plantas de plástico dice cumbia/fútbol/comedia.
Ventana dice: olor a ropa colgada, bombachas de vieja y de niña.
Voces festejan lejos algo, perros aúllan algo más lejos.
Ventana dice: revólver/tumulto/gritos
Ventana dice: sirenas,
no las de mar
las de sangre.


Intemperie

Es obvio que las sillas de playa de aluminio reaccionan mal con la tormenta eléctrica, de lo contrario no se explica.
Los pinos están inmóviles y cada fogonazo de luz en el cielo me muestra que en la oscuridad estábamos mejor.
Se viene la tormenta y de alguna manera esta silla de playa de aluminio tiene más posibilidades que yo.

Como me gusta leer sobre perros que, en resumen,
levantan el hocico al cielo e interfieren
aúllan tan fuerte que
interfieren
interfieren.


Para W.H. Auden

Hay cosas que están bien:
La estupidez franca de los jóvenes.
El bien ganado malhumor de los viejos.
Alguna que otra catástrofe natural.
Las misas en latín (más diabólicas, más sinceras)

Luego de excitarme moderadamente en el canal porno
no sé si masturbarme, comer o llamar a mis padres,
hace dos semanas que no sé nada de ellos.


No quiero alarmar

Alguien ha observado últimamente a sus vecinos?
Digo, atentamente y estudiando un poco la cosa.
Alguien duda que no son de aquí?
Que son extraños, extranjeros, muy extranjeros,
no quiero alarmar.
El olor penetrante a milanesa de sus cocinas,
la forma en que no se hablan.
El mismo miedo en la cara del niño y en la del padre.
El tamaño de sus perros. El estampado de sus vestidos.
Alguien ha observado últimamente a sus vecinos?


El palier de mi edificio debe ser
Exactamente igual al cerebro de quien lo
hizo.
Moquette en el piso, moquette en las paredes
y moquette en el techo.
Jardín selvático con plantas de plástico y
grandes espejos enfrentados.

Además todo es hexagonal.


La ciudad se ha vuelto un festival de chistes.
No sé decirlo de otra forma.

mm
Claudio Burguez nació en Santa Lucía, Canelones, en 1965. En 2006 publicó su primer libro, Finlandia. En 2010, El gran algo, junto con Stephanie Amaro. Perro de aeropuerto (2011) es una selección de relatos y poemas de dos libros inéditos.
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