Ororó

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©Guille Sartor

19: 33

andar, sí por viento, llamarada, la voz del que
dice en el nombre
puntos allá ovillando
entre la mañana y la tarde
cantar al viento porque a cierta altura en la voz
el viento que desteje
hablar a cierta altura
otra dirección empuja al cuerpo
sostener el nombre en un re
soltar el aire
tatuaje en la n, pero en el aire
como si un gesto no incidiera en el lienzo del aire
como si morderse el labio no clavara al borde del ojo una espina dorsal

23:01

entonces recostarme en otro sitio
entre esa colina, la otra y dejando en la tierra, extendida la extensión
sería entonces recostarme para no hablar o hablar de la penumbra
dormirme a tiestos
arremolinarme a mis propias redes
ya sea pez o elevándome hacia el cardumen yo red
Miro la imagen
El cardumen
La pecera
Miro la imagen
Respirar a gotas
Miro la imagen del nido

La hora del sueño
Miro la falla
La entelequia de las branquias
Miro la piel que se descascara
Miro el tocado de mi cabello, hecho a media mañana

07:09

ahora impacto y caída libre
estrellar la testa es estrellar el nudo mismo de las cosas
de allí un movimiento
se gira el cuello cuando se mira hacia
la hoja de papel quieta
movimiento de los dedos
caen los ojos en do
llega en silencio la cuerda
es la laca negra de un piano

inéditos


 

que se va de la mano
de la mano vino a decir, mujer de la mano
mujer que viste algo de piel
anclada así

 

todo y todo el tiempo
tornasol en el mantel
una línea en tinte negro
una mordaza pinta el labio

 

fragmento ororó canción para un párpado


 

tejer sombra
y la forma en que el sol signa
la hendidura de la piel y derrama un lazo
un día habrá

 

en el agua una taza de copa abierta, delineado el ojo
los aretes
y el almuerzo del rocío
hombre, mujer y tomarte como hombre mujer el cuerpo ese lugar
común donde la tierra el plano y el mosaico, sostengo su mano,
duermo al alba, tarde duermo y sueño al alba, atravesar el punto
donde ya he dejado el cuerpo, temen hombre mujer, temo por ejemplo

 

fragmento ororó canción para un párpado


 

siendo piedra preciosa
bajo la torre
el mástil
las hojas barridas
la lejía
los huesos que royeron perros
travesía de las moscas
ruta de las ratas
hollín
lejía
boñiga, azufre, pelambre
amarillo de nápoles
índigo púrpura y amapola
cristal, dátil
el olivo y el cordero
el ónix el jade el oro y el hierro
cuando las joyas eran reinas
que caían de la palma
del olivo y el limón
harina hace de placa delgada y enfunda al carnero
quién te mira
ahora rosa
como rosa eterna
allí
y eres pulcro zafiro
allí en la mesnada
antes de portar la jarretera
antes del emperador
de la jauja, entre el afrecho
antes de la jamba y el dintel
tejiendo del dedal

desde las flores
así como contando del uno al nueve
y si fuera necesario al diez
se va en corro, en disco
nadie sabe quién engendra
si hay que tejer en nueve
o en diez
si el dedal
era flor
o metal
si cerca lucernario
o si los muertos
son ya de muerte de la señora muerte
la mandíbula tiesa y la reverencia
mil años vibran en un pestañeo

fragmento ororó canción para un párpado

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Ana Strauss nació en México, en 1977. Es artista visual y escritora y reside en Uruguay desde hace ya varios años. Ha publicado los libros de poesía No sé qué hago en Inglaterra (2013) y Ororó canción para un párpado (2017). Sus textos han sido publicados en la Revista Vadenuevo y en Eleven eleven, revista bianual de la California College of the Arts San Francisco.
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